La regulación de la inteligencia artificial: un reto jurídico para el siglo XXI

Tabla de contenidos

Introducción

La inteligencia artificial (IA) es una de las tecnologías más disruptivas y prometedoras de nuestro tiempo. Su aplicación en diversos ámbitos, como la salud, la educación, la seguridad, el transporte o el entretenimiento, ofrece enormes beneficios para la sociedad y la economía. Sin embargo, también plantea importantes desafíos éticos, sociales y jurídicos que requieren una adecuada regulación.

La Unión Europea (UE) es consciente de la importancia de la IA y de la necesidad de establecer un marco normativo que garantice su desarrollo y uso de forma responsable, segura y respetuosa con los derechos fundamentales. Por ello, el pasado 21 de abril de 2021, la Comisión Europea presentó una propuesta de Reglamento sobre la inteligencia artificial1, que pretende ser el primer instrumento legal de este tipo a nivel mundial.

 

¿Qué es la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial se puede definir como la capacidad de los sistemas informáticos de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como el reconocimiento de imágenes, el procesamiento del lenguaje natural, la toma de decisiones o el aprendizaje automático2.

Existen diferentes tipos y niveles de inteligencia artificial, según el grado de autonomía, complejidad y riesgo que implican. La propuesta de Reglamento de la UE clasifica la IA en cuatro categorías, según su impacto potencial en la seguridad y los derechos de las personas:

  • IA de riesgo inaceptable: aquella que supone una amenaza clara para la dignidad, la vida o la integridad física de las personas, como la manipulación de su comportamiento, sus opiniones o sus decisiones, o la vigilancia masiva e indiscriminada. Esta IA estaría prohibida en la UE.
  • IA de alto riesgo: aquella que se utiliza en ámbitos sensibles o que puede afectar de forma significativa a los derechos o intereses de las personas, como la salud, la educación, el empleo, la justicia, la seguridad pública o el medio ambiente. Esta IA estaría sujeta a requisitos estrictos de calidad, transparencia, supervisión humana y responsabilidad.
  • IA de riesgo limitado: aquella que implica cierto grado de intervención o interacción humana, como los asistentes virtuales, los chatbots o los filtros de contenido. Esta IA estaría obligada a informar a los usuarios de que se trata de un sistema de IA y no de un ser humano, para evitar engaños o confusiones.
  • IA de riesgo mínimo: aquella que tiene un impacto bajo o nulo en los derechos o intereses de las personas, como los videojuegos, los filtros de spam o las recomendaciones de productos. Esta IA estaría exenta de obligaciones específicas, salvo las generales de respeto a la legislación vigente.

 

¿Qué objetivos persigue la regulación de la inteligencia artificial?

La propuesta de Reglamento de la UE tiene como finalidad crear un espacio europeo de confianza en la inteligencia artificial, que fomente la innovación y la competitividad, al tiempo que protege los valores y principios europeos. Para ello, se plantean los siguientes objetivos:

  • Garantizar la seguridad y el respeto a los derechos fundamentales de las personas que utilizan o se ven afectadas por la IA, especialmente en los casos de IA de alto riesgo.
  • Fomentar el desarrollo y la adopción de la IA en la UE, ofreciendo seguridad jurídica y apoyo financiero a los proveedores y usuarios de esta tecnología, así como facilitando el acceso a los datos y la infraestructura necesarios para su funcionamiento.
  • Promover la excelencia y el liderazgo europeo en la IA, impulsando la investigación, la formación, la cooperación y el intercambio de buenas prácticas entre los agentes públicos y privados involucrados en este ámbito.
  • Reforzar la supervisión y el control de la IA, estableciendo un sistema de gobernanza que incluya la participación de las autoridades nacionales, la Comisión Europea y un comité europeo de inteligencia artificial, así como mecanismos de evaluación, certificación, registro e inspección de los sistemas de IA.

 

¿Qué implicaciones tiene la regulación de la inteligencia artificial para los operadores jurídicos?

La regulación de la inteligencia artificial supone un reto y una oportunidad para los operadores jurídicos, tanto en su papel de proveedores o usuarios de esta tecnología, como en su función de asesores o defensores de los derechos e intereses de las personas afectadas por la misma.

Por un lado, los operadores jurídicos deben conocer y cumplir las normas que se aplican a la IA, especialmente si se trata de IA de alto riesgo, que implica una serie de obligaciones y responsabilidades para sus proveedores y usuarios. Entre estas obligaciones se encuentran:

  • Realizar una evaluación de conformidad antes de poner en el mercado o en servicio un sistema de IA de alto riesgo, que acredite que cumple con los requisitos establecidos por el Reglamento.
  • Implementar medidas de gestión de riesgos, que incluyan la identificación, evaluación y mitigación de los posibles riesgos que pueda generar el sistema de IA, así como la revisión y actualización periódica de dichas medidas.
  • Garantizar la calidad y la trazabilidad de los datos y algoritmos que se utilizan para entrenar, validar y actualizar el sistema de IA, asegurando que sean relevantes, representativos, precisos y libres de sesgos.
  • Asegurar la transparencia y la información adecuada a los usuarios y a las personas afectadas por el sistema de IA, indicando su naturaleza, finalidad, funcionamiento y limitaciones, así como los derechos y obligaciones que les asisten.
  • Facilitar la supervisión humana del sistema de IA, permitiendo que las personas puedan intervenir, controlar, corregir o desactivar el sistema en caso de que sea necesario o deseable.
  • Asumir la responsabilidad por los daños o perjuicios que pueda causar el sistema de IA, ya sea por acción u omisión, a las personas o a los bienes, de acuerdo con las normas de responsabilidad civil aplicables.

 

Por otro lado, los operadores jurídicos deben estar preparados para afrontar los nuevos retos y oportunidades que ofrece la IA, tanto en su propia actividad profesional, como en la defensa de los derechos e intereses de sus clientes. Entre estos retos y oportunidades se encuentran:

  • Aprovechar las ventajas que ofrece la IA para mejorar la eficiencia, la calidad y la accesibilidad de los servicios jurídicos, como la automatización de tareas rutinarias, la optimización de procesos, la generación de documentos, la predicción de resultados o la asistencia en la toma de decisiones.
  • Adaptarse a los cambios que implica la IA en el ejercicio de la profesión jurídica, como la actualización de conocimientos, la adquisición de nuevas competencias, la colaboración con otros profesionales, la gestión de la confidencialidad, la seguridad y la ética, o la supervisión de los sistemas de IA que se utilicen.
  • Proteger los derechos y los intereses de las personas que utilizan o se ven afectadas por la IA, como el derecho a la intimidad, a la protección de datos, a la no discriminación, a la libertad de expresión, a la participación política, al acceso a la justicia, a la reparación de daños o a la autodeterminación.
Compartir:
Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email
Alex Rodriguez

Alex Rodriguez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualidad

Otras Publicaciones

La reforma judicial en Israel: ¿un ataque a la democracia o una defensa del Estado de derecho?

El pasado 4 de enero, el Tribunal Supremo de Israel anuló una ley aprobada por el Parlamento (Knesset) que pretendía limitar el poder de los jueces para revisar las decisiones legislativas. La ley, conocida como la “cláusula de anulación”, permitía al Parlamento revalidar una ley declarada inconstitucional por el Tribunal Supremo con una mayoría de 61 de los 120 diputados. La ley fue impulsada por el primer ministro Benjamin Netanyahu y sus aliados, que acusan al Tribunal Supremo de interferir en la voluntad popular y de socavar la soberanía del Parlamento.

¿Qué es la hiperinflación y cómo afecta a la economía?

La hiperinflación es un fenómeno extremo de inflación, en el que los precios aumentan de forma descontrolada y acelerada, llegando a alcanzar tasas de varios dígitos por mes o incluso por día. La hiperinflación suele estar asociada a situaciones de crisis económica, política y social, en las que se produce una pérdida de confianza en la moneda nacional y en las instituciones que la respaldan.

Los fugitivos más buscados por la justicia en España

¿Sabes quiénes son los criminales más buscados por la justicia en España? ¿Qué delitos han cometido y por qué se han fugado? ¿Cómo puedes colaborar con las autoridades para localizarlos? En este artículo te contamos todo lo que necesitas saber sobre los fugitivos más buscados en nuestro país.

La crisis de Evergrande: ¿Qué está pasando y cómo afecta a la economía mundial?

El gigante inmobiliario chino Evergrande se encuentra al borde de la quiebra, lo que ha desatado el pánico en los mercados financieros y ha puesto en riesgo la estabilidad económica de China y del resto del mundo. ¿Qué está pasando y cómo afecta a la economía mundial? En este artículo, te explicamos las claves de esta crisis y sus posibles consecuencias.